martes, 7 de junio de 2011

Poemas, cuentos y relatos de tristeza

No preguntes

Al triste, no le preguntes la historia de su desgracia...
Sino dile que en ti, tiene un amigo.

Al que llora, no le escudriñes el origen de su llanto...
Sino dile que tu tienes un hombro,
un pañuelo, una sonrisa.

Al que anda tambaleante por la vida
no le analices por qué no ha llegado
nunca a ninguna parte...
Mejor dile que tu tienes una luz, un consejo,
y un bastón por si llegara a necesitarlos.

Al que anda sin templo, y sin oración
no le preguntes por qué es un descreído...
Mejor enséñale a Dios,
y mételo en el secreto de tu plegaria.

A esos que hacen un caos de su vida
no les preguntes que causa su confusión...
Mejor enséñales el rastro sosegado de la fé,
y el fluir constante de tu serenidad.

Al que anda dolido y agotado con su cruz,
no le preguntes por qué le pesa tanto...
Mejor ponlo en posición de que Dios se irradie sobre él...
Y ya poco a poco irá llegando la luz.

Al que se resiste a seguir, y se siente vencido,
no le andes por las normas,
las deducciones y los raciocinios...
Mejor dale la mano, y dile:"¡Voy contigo!"

No le preguntes a cada uno su necesidad...
Mejor demuéstrales que siempre hay un sueño
más asombroso que su mala suerte.


Zenaida Bacardi de Argamasilla
 

Alma desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.
Alfonsina Storni

 
Hay algo que leí por último que me hizo pensar realmente para qué estan mis cicatrices...habré encontrado al fin utilidad a ellas?


La importancia de las cicatrices

Cuando decidimos actuar, suelen ocurrir algunos excesos.
Dice un antiguo refrán culinario:
"no se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos".

Cuando decidimos actuar,
es natural que surjan conflictos esperados.

Es natural que se produzcan heridas en el transcurso de estos conflictos.
Las heridas pasan: sólo quedan las cicatrices.
Esto es una bendición;
esas cicatrices se van a quedar con nosotros el resto de nuestra vida,
y van a sernos de mucha ayuda.

Si en algún momento por comodidad o por cualquier otra razón,
la voluntad de volver al pasado fuera grande,
bastará con que las miremos.

Las cicatrices nos van a mostrar las marcas de las esposas,
nos van a recordar los horrores de la prisión y nos harán ir hacia adelante.
Paulo Coelho
 
 


17/01/2011 14:44



 

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